30 oct 2008

TRÁFICO DE FAUNA Y FLORA


El tráfico de fauna y flora es una actividad que ha acompañado al hombre desde los inicios de la civilización. Pero en las últimas décadas el tráfico ilegal (aquel que no está regido por leyes de conservación y protección de los organismos) ha aumentado de manera dramática hasta el punto de mover anualmente un millonario comercio mundial y es uno de los principales responsables de la pérdida de la biodiversidad y del patrimonio natural de los países tropicales.
A comienzos de 1997, la INTERPOL, organismo de cooperación entre las autoridades policiales del mundo, dio a conocer que el tráfico de vida silvestre había alcanzado el segundo lugar en el mundo entre los comercios ilegales, luego del narcotráfico y superando, incluso, al comercio ilegal de armas. Cada año, sus ventas producen unos 17.000 millones de dólares ($ 10.000 millones por fauna silvestre y $ 7.000 millones por maderas de bosques principalmente tropicales).

LA CONTAMINACIÓN



La contaminación como concepto, depende de los intereses de quien lo evalúa, pues lo que para una especie resulta perjuducial, para otra puede convertirse en posibilidad de sobrevivencia. De cualquier manera, la contaminación es la presencia de sustancias en los ecosistemas, que por sus
características, afectan de manera negativa las condiciones ambientales y la configuración de la biodiversidad. La incidencia de estas sustancias depende de la cantidad y la concentración, de la disposición final y de las estrategias para su reincorporación en la dinámica de la vida.

El ozono es un buen ejemplo de una sustancia que contamina porque aparece en el lugar equivocado. A 40 kilómetros de altura, protege la vida del planeta, pero en las ciudades aparece como producto de la combustión de los hidrocarburos en los motores, generando problemas respiratorios e irritación en las mucosas.

Tres son los medios que reciben los desechos de la civilización actual: el suelo, el aire y el agua. Ellos son usados como vertederos y son los que sufren las transformaciones más significativas. Desde la llegada de la era industrial, los efectos de la contaminación se han multiplicado y globalizado, produciendo, por primera vez en la historia de la especie humana, efectos sobre el conjunto de la biosfera: pérdida de la capa de ozono, aumento del promedio global de temperatura, alteración de los regímenes climáticos, desaparición masiva de poblaciones animales y vegetales.




SOBRE EXPLOTACIÓN DE ECOSISTEMAS


La conciencia y el conocimiento ambiental que se han adquirido durante los últimos 30 años, han enseñado que existen límites a la cantidad de alteraciones que un ecosistema puede tolerar sin
perder su capacidad productiva. Es posible que la pérdida de una hectárea de hábitat de bosque o de una sola especie de planta o insecto en una pradera, no afecte de forma drástica o inmediata el funcionamiento del sistema, pero sí lo puede empujar hacia un umbral del cual no se pueda recuperar.
Los umbrales biológicos nos recuerdan que lo que más cuenta en la transformación de los ecosistemas son los efectos acumulativos.
Una serie de cambios pequeños, cada uno aparentemente insignificante, puede dar lugar a efectos acumulativos irreversibles.
La transformación progresiva de un manglar es un buen ejemplo.

INTRODUCCION DE NUEVAS ESPECIES


Nuestra intervención no sólo se ha limitado a la reducción de hábitat y especies, sino que hemos
incidido de manera directa en el establecimiento de nuevas relaciones. Cuando se introducen nuevos organismos al medio, se afectan de manera drástica las relaciones que mantienen en “equilibrio” el ecosistema. Fue así como la exploración del mundo contribuyó a cambiar radicalmente nuestra forma de comprenderlo; en cada nuevo viaje se introdujeron plantas, animales y microorganismos que modificaron los ecosistemas. En las suelas de los zapatos de
los “conquistadores” españoles, portugueses e ingleses venían semillas de plantas que colonizaron los territorios y se dispersaron en el nuevo continente. El diente de león
(Taraxacum officinale), por ejemplo, se puede encontrar hoy en casi cualquier parte de la tierra.

10 oct 2008

FRAGMENTACION DEL HABITAT


La fragmentación de hábitat es un proceso de cambio del ambiente muy importante para la evoluvion y biología de la conservación. Como su nombre implica, describe la aparición de discontinuidades (fragmentación) en el medio ambiente de un organismo hábitat. La fragmentación de hábitat puede ser causada por procesos geológicos que lentamente alteran la configuración del medio ambiente físico, o por actividades humanas, como por ejemplo, la conversión de tierras, lo cual puede alterar el medio ambiente de una forma mucho más rápida en la escala de tiempo. Se considera que los procesos geológicos sean una de las principales causas de Especiación, mientras que las actividades humanas estarían implicadas en la extinción de muchas especies.
La fragmentación de hábitat es frecuentemente causada por los humanos cuando vegetación nativa es removida para instalar producción agrícola, desarrollo rural o planeamiento urbano. Los hábitat que alguna vez formaron una unidad, quedan separados en fragmentos aislados. Después de una limpieza intensiva del terreno, los fragmentos de hábitat tiene a quedar como islas aisladas entre si por caminos, carreteras, pasturas, etc.
En el termino fragmentación de hábitat se pueden considerar seis procesos discretos:
Reducción en el área total del hábitat.
Incremento en la cantidad de delimitaciones.
Decrecimiento en la cantidad de hábitat interior.
Aislamiento de un fragmento del hábitat de otras áreas del habitad.

Ruptura de un sector del hábitat en subsectores más pequeños.
Decrecimiento en el tamaño medio de los sectores de un hábitat.

FACTORES QUE DAÑAN LA BIODIVERSIDAD


Alteración de hábitats, esto incluye la tala excesiva de vegetación de cada uno de los ecosistemas.
Contaminación química. Introducción de sustancias tóxicas provenientes de fuentes industriales, tales como óxidos de azufre, de nitrógeno, oxidantes, lluvia ácida; agroquímicos y metales pesados en los cuerpos de agua, en el suelo, en la atmósfera y en la vida silvestre, incluyendo al hombre. Recordemos que con el simple hecho de tirar un pequeño papel a la calle o cualquier trozo de basura dañamos y contaminamos.
Cambio climático. A menudo se relaciona con cambios en los patrones regionales de clima. Este problema implica el incremento de bióxido de carbono, lo cual produce alteraciones regionales como El Niño, y efectos locales como la desertización. El cambio climático afecta drásticamente los biomas mundiales como bosques boreales, arrecifes de coral, manglares, humedales.
Especies introducidas.Aquellas especies tanto de flora y fauna que no son pertenecientes al lugar donde son puestas y, en muchos casos, reemplazan prácticamente a las especies nativas.
Incremento de la población humana.
Contaminación. Existen diferentes tipos de contaminación, que diario hacemos, claro los seres humanos.

EXTINCION DE ESPECIES


Generalmente, una especie en peligro es un organismo en peligro de desaparecer de la faz de la Tierra si no mejora su situación. Cuando no se ha observado en ambientes naturales a miembros de una especie durante más de cincuenta (50) años, se dice que esa especie está extinta. Aquellas especies que pudieran estar dentro de poco tiempo en peligro se denominan especies amenazadas. Las especies raras son aquellas con pequeñas poblaciones que pudieran también estar en peligro.
En muchos países se han dictado leyes y reglamentos para proteger a las especies en peligro de extinción y los hábitats de los cuales ellas dependen. En dichas disposiciones legales se establecen las categorías de peligro; en la mayoría de los casos, se reconocen por lo menos dos categorías: riesgo inmediato y amenazada. Por ejemplo, el cóndor de California (en Estados Unidos) es una especie en peligro que está en "riesgo inmediato de extinción" y, probablemente, no puede sobrevivir sin la intervención humana directa. Las especies amenazadas, como el lobo gris (también en Estados Unidos), son abundantes en algunas partes de sus rangos pero su número total está declinando y están en riesgo de extinción en el futuro probable.



En los últimos quinientos años la actividad humana ha causado la extinción de 816 especies. Uno de cada diez pájaros y el 25% de los mamíferos figuran en la Lista Roja de especies amenazadas de desaparición, mientras que dos tercios de otras especies se encuentran en peligro de extinción.
La extinción de animales se ha acelerado en los últimos 200 años como consecuencia directa o indirecta del crecimiento de la población humana, el despilfarro de los recursos naturales y los cambios climáticos asociados al medio ambiente.